El Valle de Guadalupe siempre ha sido sinónimo de vino, gastronomía y paisajes que invitan a bajar el ritmo. Pero en medio de esa experiencia sensorial, surge una propuesta distinta que amplía la forma de vivir el destino: Valle Golf, un driving range boutique que transforma el Valle en un espacio para jugar, convivir y descubrir algo completamente nuevo.

Aquí, el golf deja de ser un deporte exclusivo para convertirse en un plan accesible, social y sorprendentemente divertido. Con vistas directas a los viñedos, Valle Golf ofrece salas privadas distribuidas en dos niveles, diseñadas para disfrutar sin prisas y sin experiencia previa. Rentas el espacio por hora, incluye bastones y pelotas, y pueden jugar hasta cinco personas —ideal para grupos de amigos, parejas o quienes buscan un plan diferente entre una cata y otra.

El concepto va mucho más allá del juego. El ambiente se completa con mixología artesanal, vinos de la región, pizzas y platillos ligeros, creando una experiencia que fluye de forma natural: juegas, brindas, ríes y vuelves a intentarlo.

Valle Golf nació de una idea simple pero poderosa: el Valle necesitaba algo más que beber vino. Un espacio donde la diversión también tuviera protagonismo. Y lo logró. Hoy se ha convertido en ese punto intermedio perfecto entre comer, relajarse y vivir algo distinto.

Un plan inesperado, elegante y relajado que demuestra que el Valle también se disfruta con swing.

📲 @vallegolf

📍Valle De Guadalupe